SISMOS: DESASTRES NATURALES

Aura Leguízamo

Estudiante de Periodismo

 

 

Imagen

Un sismo es un temblor o una sacudida de la tierra por causas internas y entre sus principales causas esta la deformación de las rocas a una falla activa, que liberan su energía potencial acumulada y producen grandes temblores y los procesos volcánicos.

El Istmo de Panamá está ubicado en una microplaca tectónica la cual se ha denominado el Bloque de Panamá. En base a la sismicidad y a determinaciones de mecanismos focales el país se ha subdividido en siete zonas sismo  tectónicas principales, cada una con sus estructuras y  características.                                                                                                                                                     Cada año quedan menos zonas del Istmo sin habitar y el número  de población en las ciudades aumenta rápidamente junto con el incremento  de  infraestructuras lo que ha hecho que la industria de la construcción se haya constituido en uno de los pilares más fuertes y dinámicos de su economía.

 Pero muchas de estas obras se han construido sobre laderas inestables, zonas de suelos blandos, manglares y pantanos, sin tomar las medidas suficientes que amenazan el impacto de un sismo sobre ellas.

 Esto tal vez se deba a que, a pesar que nuestro Istmo ha sido sacudido por sismos destructores en varias ocasiones, la actividad sísmica es relativamente más baja que en otros países vecinos de América Central y Sudamérica, concentrándose ésta principalmente en las regiones fronterizas con Colombia y Costa Rica, las cuales a excepción de Chiriquí en su mayor parte están prácticamente despobladas.
En Panamá, se da muy frecuente la actividad sísmica, especialmente en las provincias de Bocas del Toro y Chiriquí, causando así una gran alarma y tema de impacto tanto para los moradores de estas provincias, como para los del resto del país.

A pesar de lo dicho anteriormente, eventos recientes muy cercanos a nuestras fronteras cómo, el evento del Valle de la Estrella ocurrido el  22 de abril de 1991 en Costa Rica y el del Murindé del 18 de octubre de 1992, en Colombia, nos recuerdan que Panamá está ubicado dentro de una región sísmicamente activa, en donde existen estructuras capaces de generar sismos destructivos, de ocurrir cercanos a zonas con concentración de población e infraestructuras.

Por tal razón, nuestro país cuenta, con un Instituto llamado Geociencias ubicado en la Universidad de Panamá, el cual realiza la ardua labor de estudiar minuciosamente cada paso o movimiento de estos desastres de nuestra naturaleza. Sin embargo esta institución, también realiza trabajos como los son el estudio de los terremotos, tsunamis, etc.

Dicha labor o estudio es realizada por un equipo profesional que monitorea sismos a nivel nacional y emite alertas en tiempo real, a manos de una gama de sismólogos y expertos especializados en estos temas.

 

También El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), ayuda al país en cuanto a los desastres naturales, ya que cuenta con una página web, en la cual le brinda al público algunas recomendaciones sobre cómo prepararse en caso de un sismo:
Antes:
– Prepare un plan familiar de emergencias, tenga a mano los números de emergencias.
– Tenga preparado un botiquín de primeros auxilios, linternas y radio con baterías.
Durante:
– Mantenga y transmita la calma.
– Si está dentro de un edificio, quédese dentro. Si está fuera, permanezca fuera.
– Dentro de un edificio o residencia busque estructuras fuertes (bajo una mesa).
– Proteja su cabeza.
– No utilice el ascensor y nunca huya precipitadamente hacia la salida.
– Fuera de un edificio aléjese de cables eléctricos, cornisas, ventanas de vidrio.

– No se acerque ni entre en edificios. Diríjase a lugares abiertos, no corra.
– Si va en auto, estaciónelo, permanezca dentro del mismo, retirado de puentes, árboles y tendidos eléctricos.
Después:
– Revise el estado de la infraestructura, del agua, del gas y electricidad. Hágalo visualmente. Ante cualquier anomalía llame a los técnicos o autoridades.
– Utilice botas o zapatos de suela gruesa para protegerse de objetos cortantes.
– Aléjese de las construcciones dañadas, vaya a áreas abiertas.
– Consuma agua embotellada.

Cabe destacar que los desastres naturales no avisan, llegan repentinamente  y pueden cambiar la vida de cualquier persona  en un segundo. Sin embargo, si se está preparado y se sabe cómo actuar, las posibilidades de salir bien librados de este tipo de eventos es mayor, sin contar con la tranquilidad de saber que se está haciendo algo al respecto.

Imagen

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s